Por Lic. Clayrol - Especialista en Cuidados Intensivos (UCI)
La fiebre es uno de los signos que más alarma genera en el domicilio, especialmente cuando el paciente acaba de recibir el alta médica. Es una elevación temporal de la temperatura corporal que puede aparecer como respuesta a una enfermedad o infección. [1]
¿Qué se considera fiebre?
Como orientación general, una temperatura de 38 °C o más requiere atención, pero el umbral cambia según la edad, el lugar de medición y la condición clínica. En una persona recién hospitalizada debe respetarse el límite indicado en su alta y comunicar cualquier elevación al equipo tratante. [1]
[!IMPORTANT] Un paciente que ha estado hospitalizado puede tener el sistema inmunológico débil (como ocurre tras una neumonía grave o en pacientes de la UCI). En estos casos, la fiebre no debe ignorarse.
Medidas físicas recomendadas en casa
Antes de automedicar (lo cual está contraindicado), recomendamos iniciar medidas físicas para el confort del paciente:
- Desabrigar ligeramente: Retire el exceso de ropa y frazadas. El objetivo no es que pase frío, sino que el cuerpo logre disipar el calor.
- Confort térmico: Puede usar un paño tibio si resulta agradable. No aplique alcohol ni provoque enfriamiento intenso.
- Hidratación constante: El paciente debe beber líquidos claros, agua o suero oral, siempre que no exista restricción hídrica indicada por su médico.
- Ventilación del ambiente: Abra ligeramente las ventanas para renovar el aire, evitando corrientes directas sobre el paciente.
Señales de Alarma: Cuándo acudir a urgencias
Si nota alguno de estos signos de alarma, comuníquese con su médico tratante o diríjase al centro de urgencias más cercano:
- La temperatura alcanza el umbral señalado en el informe de alta, persiste o continúa aumentando.
- Aparece dificultad para respirar, coloración azulada de labios o dolor torácico.
- Hay confusión, somnolencia marcada o dificultad para despertar.
- Se presentan convulsiones, rigidez de cuello, sangrado o deterioro rápido. [1,2]
No se automedique ni modifique una dosis sin indicación profesional. Registre la hora, la temperatura, el método de medición y los síntomas asociados para comunicarlos al equipo de salud. Si existen dificultad respiratoria, confusión, convulsiones o imposibilidad para despertar, solicite atención de emergencia. [1,2]